miércoles, 12 de enero de 2011

Deja la vida volar ☼

Me he estado convenciendo que más que animales racionales, somo seres emocionales. El pensamiento no es realmente lo que nos mueve en la vida, es la emoción, las sensaciones que pasan en nuestra piel y la traspasan haciendo muchas veces que nos estremesca por completo.

Pero al pasar a ser "grandes" comenzamos a ver la vida de otra forma, sacandonos de la naturaleza del ser humano. Empezamos a cuestionar, medir los sentimientos, tomar decisiones y actuar de acuerdo a una racionalidad irracional que no hace más que alejarnos de quienes somos realmente.

La emocionalidad lucha constantemente contra la racionalidad para mantener viva nuestras almas, nuestra verdadera felicidad. Esa felicidad tan pura que al pasar el tiempo vemos tan lejana que nos olvidamos que existió en algún momento.

Lo único que nos queda por el resto de la vida y que debemos por sobre toda las cosas persisitir en ella es el amor,...es extraño que haya llegado a esa conclusión, pues me resisto muchas veces a este sentimiento, pero debo reconocer que es el sentimiento más puro que posee el ser humano y por el cual expresamos nuestra escencia emocional, ya sea pasión, alegría, pena, frustración o rabia.

Sin las emociones no existirian las acciones ni los pensamientos, no nos llevariamos a cabo como seres reales en este mundo, y mas aún, no llevariamos energia en nuestras almas al morir y partir de aquí.

Tal vez, entonces, deberiamos dejar de lado los infinitos cuestionamientos complejos que vamos formando en nuestras vidas, para dar paso a este mundo rico que escondemos al crecer, y disfrutar de lo que sentimos espontáneamente, dejarnos llevar, dejar la vida volar.